Después del ataque a altos militares en Washington por un sospechoso de origen afgano, todas las solicitudes de asilo de ciudadanos afganos fueron congeladas. De un día para otro, miles de expedientes quedaron bloqueados. La decisión llega en un momento en el que los refugiados afganos son objetivo de una amplia campaña de deportaciones en Pakistán; para muchos, el exilio en Islamabad era una etapa antes de obtener asilo en otro país.
