El más reciente informe de Reporteros Sin Fronteras concluyó que 67 periodistas fueron asesinados en 2025. El discurso que presenta a periodistas como enemigos legitima ataques contra la prensa en distintos países. Autoridades políticas promueven la idea de que deben ser silenciados, abriendo paso a estrategias de desinformación y propaganda. Quienes denuncian violencia y corrupción son atacados, mientras otros se benefician del silencio impuesto. La libertad de expresión y el derecho a informar se ven cada vez más amenazados. Artur Romeu, director de Reporteros Sin Fronteras para América Latina, profundiza sobre la situación.
