El Tribunal Supremo Popular de Cuba condenó al exministro de Economía, Alejandro Gil Fernández, a cadena perpetua tras un juicio a puerta cerrada, en el que lo declaró culpable de espionaje en uno de los casos de corrupción más notorios del país en décadas. Gil, en el cargo entre 2018 y 2024, fue uno de los colaboradores más cercanos del presidente Miguel Díaz-Canel hasta su destitución.
