Mientras aumenta la presión del Pentágono en la región, se conocen las primeras denuncias formales contra Washington. La familia del pescador colombiano Alejandro Carranza presentó una denuncia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos por su asesinato en uno de los ataques de EE. UU.. Al mismo tiempo, Pete Hegseth fue objeto de cuestionamientos por el fallecimiento de dos personas que habían sobrevivido a un primer impacto en otra de las embarcaciones.
