Un día después de que en Washington, el presidente Donald Trump recibiera a Félix Tshisekedi, de la República Democrática del Congo, y a Paul Kagame, de Ruanda, para celebrar un acuerdo de paz negociado por Estados Unidos, la violencia estalló nuevamente en el este del Congo. El grupo rebelde M23, presuntamente apoyado por Ruanda, se enfrentó a las fuerzas congoleñas. Las acusaciones de ataques aéreos, ataques de artillería y bajas civiles provocaron desplazamientos masivos en la región.
