Yasser Abu Shabab, comandante de una milicia apoyada por Israel en Gaza, fue asesinado tras intervenir en un conflicto familiar, según la información facilitada por su grupo, Fuerzas Populares. Su muerte, celebrada por algunos habitantes de Gaza que lo consideraban un colaborador de Israel, podría suponer un giro en los esfuerzos israelíes por armar a los palestinos contra Hamás. El grupo se autoproclama anti-Hamás, pero ha sido denunciado por muchos palestinos, incluida la familia de Abu Shabab, como una herramienta del Ejército israelí.
