La Corte Suprema de Estados Unidos avaló un mapa electoral de Texas elaborado por los republicanos para beneficiarse de cara a las elecciones de 2026. El nuevo orden podría permitirles arrebatar cinco escaños en la Cámara de Representantes, manteniendo así a la mayoría republicana en la Cámara y el Senado. El plan de redistribución de distritos propuesto por los republicanos de Texas, fue duramente criticado por considerarse ‘gerrymandering’, es decir, la manipulación de los límites de los distritos electorales para aumentar los votos de un partido.
