La provincia de Ituri, en el este de la República Democrática del Congo, ha sido devastada por décadas de conflicto étnico. La violencia se ha disparado desde la década de 1990, con enfrentamientos entre las comunidades hema y lendu por el acceso a la tierra y los recursos mineros. Según Naciones Unidas, más de 1.000 personas han muerto desde enero y más de un millón de habitantes han sido expulsados de sus hogares.
