Reino Unido acusó este jueves al presidente ruso de dar luz verde a la operación llevada a cabo en 2018 por tres agentes rusos en Salisbury contra el exespía doble Sergei Skripal, envenenado junto a su hija Yulia con el agente nervioso Novichok. El exjuez a cargo de la investigación, Anthony Hughes, afirmó que Putin es «responsable moral» por la muerte de una ciudadana británica, meses después del ataque. El gobierno británico también impuso nuevas sanciones a la agencia de espionaje rusa.
