República Dominicana se ha convertido en la opción para las madres haitianas que huyen de la violencia y buscan atención médica. Sin embargo, las políticas en el país que las ha recibido tampoco las favorecen. Los hijos nacidos de padres y madres haitianos no pueden aspirar a tener la nacionalidad dominicana, y tanto ellos como sus familias se arriesgan a ser deportados.
