Los miembros de la OTAN se han comprometido a comprar armas por valor de más de mil millones de dólares para apoyar a Ucrania, subrayando la urgente necesidad de suministrar equipo crítico. Las conversaciones de la alianza se centraron en las estrategias de seguridad y los esfuerzos para poner fin a la guerra, y el Secretario General de la OTAN advirtió sobre los intentos de desestabilización por parte de Rusia, China, Corea del Norte e Irán.
