La Unión Europea acordó este miércoles 3 de diciembre la eliminación gradual de las importaciones de gas ruso para finales de 2027, como parte de los esfuerzos para terminar la dependencia del bloque de la energía rusa. En paralelo, la UE impulsa una propuesta para usar parte de los activos rusos congelados para respaldar a Ucrania, pese a la oposición de Bélgica.
