Gravemente afectados por el paso de un ciclón, Indonesia, Sri Lanka y países vecinos como Tailandia y Malasia enfrentan inundaciones y una destrucción devastadora. En Indonesia, pueblos enteros permanecen sumergidos y los habitantes luchan por recuperar sus pertenencias entre el espeso barro y los escombros. Sri Lanka ha declarado el estado de emergencia y su presidente ha pedido ayuda internacional, mientras los equipos de rescate trabajan sin descanso en medio de la peor catástrofe natural en la historia del país. Tailandia y Malasia también registran un número significativo de víctimas y daños, y la respuesta del Gobierno tailandés ha generado indignación pública.
