
En las montañas que unen a Tailandia, Myanmar y Laos, el histórico “reino del opio” se ha transformado en una megaplanta clandestina de drogas sintéticas. Metanfetamina y ketamina se producen allí a escala industrial para abastecer a Asia y otros mercados, en un territorio donde milicias birmanas, fuerzas tailandesas y redes criminales chinas libran una guerra silenciosa que ya supera, en volumen, la producción latinoamericana, incluida la de los carteles mexicanos.
Thank you for reading this post, don't forget to subscribe!About The Author
"Tu apoyo hace posible nuestro periodismo independiente"
Colaborá con ESCUCHALOACA.COM.AR para seguir informando con total libertad y objetividad.
CONTRIBUIR AHORA




