En el este de la Franja de Gaza, cientos de familias soportan el duro invierno en campamentos improvisados, luchando por sobrevivir en tiendas de campaña endebles que ofrecen poca protección contra el frío y la lluvia. Muchos temen perder a sus seres queridos a causa de las gélidas temperaturas, ya que los recursos para mejorar sus refugios son escasos.
