Lluvias torrenciales, ráfagas de viento, deslizamientos e inundaciones han devastado el sudeste asiático debido a la formación de una tormenta tropical en el estrecho de Malaca y un ciclón en el golfo de Bengala. Las víctimas fatales, según los últimos balances, la emergencia dejó al menos 435 muertos en Indonesia, 170 en Tailandia, 153 en Sri Lanka y dos en Malasia.
