En Hong Kong, el gran incendio en Wang Fuk Court puso en peligro a trabajadores domésticos indocumentados que intentaban escapar mientras temían ser descubiertas por las autoridades. De los 368 mil trabajadores domésticos en la ciudad, el 97% proviene de Filipinas e Indonesia y muchos sufren abusos de sus empleadores. Varios laboraban en la zona afectada y ahora, pese a sobrevivir, dudan en pedir ayuda por miedo a la detención o deportación.
