Siria acusa a Israel de un «ataque criminal» en el que al menos 13 personas murieron, decenas resultaron heridas y familias enteras fueron desplazadas de manera forzada, tras una incursión terrestre a las afueras de la capital del país. Por su parte, el Estado de mayoría judía sostiene que sus tropas fueron sorprendidas por hombres armados, mientras realizaban una operación rutinaria en una zona con presencia de la milicia islamista Jamaa Islamiya.
