El presidente venezolano, Nicolás Maduro, cumplió su ultimátum y seis aerolíneas, la española Iberia, la portuguesa TAP, la colombiana Avianca, la filial colombiana de la chilena-brasileña Latam, la brasileña GOL y la turca Turkish, perdieron la concesión de vuelo al no reanudar operaciones en las 48 horas fijadas por el Ministerio de Transporte venezolano y fueron acusadas de «sumarse a las acciones de terrorismo» promovidas por EE. UU.
