La guerra en el Líbano ha devastado infraestructuras clave en el sur del país y frenó el regreso de miles de desplazados a esta zona. El director Faraj Badran levantó una escuela prefabricada para reanudar clases y animar a las familias a volver. Más de 80 mil personas aún no pueden regresar debido a controles israelíes que bloquean aldeas. Entre escombros, comerciantes intentan reabrir mercados golpeados por los ataques, mientras el retorno sigue siendo incierto.
