Bélgica vive su tercer día de huelga nacional convocada por centrales sindicales en protesta contra las reformas del Gobierno. La medida ha detenido trenes, cancelado vuelos y cerrado comercios. El aeropuerto de Bruselas suspendió todos los vuelos de salida y más de la mitad de los de llegada. Los manifestantes denuncian que las propuestas buscan desmantelar el estado de bienestar. Sectores privados también se sumaron, señalando que las reformas van en contra de los derechos de los trabajadores.
