Kramatorsk, capital administrativa, política y militar de la región de Donbass bajo control ucraniano desde 2014, ha ganado aún más relevancia tras la invasión a gran escala de Rusia en 2022. La ciudad ha sido blanco constante de ataques, pero en los últimos meses la presión se ha intensificado a medida que las fuerzas rusas se acercan a poblaciones vecinas y aumentan la frecuencia de los bombardeos. Su resistencia se ha convertido en un símbolo de la defensa ucraniana en el este del país. El informe es de nuestra corresponsal, Catalina Gómez Ángel.
