Más de 300 estudiantes fueron secuestrados en el norte de Nigeria. Un caso que se suma a otros tres solo en la última semana. Se han cerrado escuelas por temor a que continúen estos ataques que, por ahora, no ha sido reivindicado por ningún grupo armado. El presidente Donald Trump ha dicho que es una violencia sistemática contra cristianos nigerianos y amenazó con una posible intervención. Las autoridades del país africano desmintieron al mandatario estadounidense y dijeron que la violencia afecta a musulmanes y cristianos por igual y que aceptan la colaboración en materia de seguridad, pero respetando su soberanía.
