Hezbolá sufrió uno de sus golpes más duros desde el alto al fuego: además del jefe de Estado mayor, murieron cuatro comandantes en un ataque que impactó un edificio residencial en los suburbios del sur de Beirut. La organización enfrenta una pérdida estratégica, mientras el Gobierno libanés condenó la ofensiva y acusó a Israel de desafiar las resoluciones internacionales. Desde Beirut, nuestra corresponsal, Ethel Bonet, nos da más detalles.
