Aunque el borrador del acuerdo de la COP30 publicado el sábado aún no ha sido aprobado en la plenaria final, su contenido ya desató una controversia: el texto evita mencionar explícitamente los combustibles fósiles, pese a que son la principal causa del calentamiento global y a que muchos países, especialmente europeos, pedían un compromiso claro para su eliminación.
