En Gaza, continúan los esfuerzos por volver a la normalidad en el marco del frágil alto el fuego, tras una serie de ataques aéreos y terrestres israelíes que han causado decenas de muertos y heridos. Unicef está preocupada por las graves consecuencias para los niños: al menos 67 menores habrían muerto desde el inicio del alto el fuego. La región se enfrenta a una grave crisis humanitaria, con el transporte paralizado debido a la escasez de combustible y las familias luchando por reconstruir sus vidas.
