Tokio aprobó un paquete de estímulo de unos 135.000 millones de dólares para enfrentar la inflación y reactivar el crecimiento, mientras crecen las dudas del mercado y se intensifica una nueva disputa diplomática con China por el supuesto rearme japonés, que señala China, y las declaraciones de la primera ministra sobre defender a Taiwán ante un posible ataque de Beijing.
