Luego de que el “plan de paz” de Estados Unidos para la Franja de Gaza recibiera el respaldo del Consejo de Seguridad de la ONU el 17 de noviembre, los actores del conflicto en Medio Oriente reaccionaron. La Autoridad Nacional Palestina calificó la aprobación como “un primer paso para la paz”, mientras que el Gobierno de Benjamín Netanyahu aseguró que el plan de Trump “conducirá a la paz y la prosperidad” en el enclave. Por su parte, Hamás rechazó el establecimiento de una fuerza de estabilización internacional, argumentando una “pérdida de soberanía” de los palestinos.
