A pesar de perder en su partido debut en Europa, la selección de fútbol palestino asegura que, más allá del resultado y el juego amistoso en sí contra el equipo del País Vasco, fue una forma de apoyo a su causa y una experiencia completamente nueva. La guerra entre Israel y Hamás diezmó completamente el deporte en la Franja de Gaza, todas las infraestructuras deportivas han sido destruidas y más de 1.100 atletas, entrenadores y árbitros fueron asesinados.
