Los israelíes salieron a las calles para exigir una rendición de cuentas por el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023, pidiendo al Gobierno del primer ministro Benjamin Netanyahu la creación de una comisión de investigación. Los manifestantes culpan al Gobierno de impedir la creación de la comisión y al primer ministro de influir en la investigación de la Knesset.
