Tras negociaciones, los gobiernos de la UE y el Parlamento Europeo lograron un compromiso para el presupuesto comunitario de 2026, un acuerdo que combina recortes generales con aumentos selectivos en áreas consideradas prioritarias, como fronteras, innovación y defensa, mientras los 27 países buscan mayor flexibilidad ante un contexto internacional incierto.
