Cada viernes, decenas de personas se manifiestan frente a las oficinas del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en Chicago, donde las detenciones continúan semana tras semana. Mientras tanto, en California, los manifestantes, atemorizados por la posibilidad de ser arrestados, se preguntan: “¿Seré la próxima persona?”. Para evitar riesgos, han adoptado otras formar de protesta, como proyectar mensajes en las paredes de los edificios, una estrategia que les permite alzar la voz sin exponerse directamente a la intervención policial.
