Donald Trump apunta a reforzar la presencia militar de EE. UU. en América Latina y el Caribe con bombardeos a supuestas narcolanchas, entrenamientos en la selva de Panamá y en Trinidad y Tobago y un posible regreso de sus bases a Ecuador. Un plan que combina la narrativa antidrogas con la contención de rivales como China y la presión sobre Venezuela, según analistas. ¿Qué busca finalmente?
