Las primeras fuertes lluvias en meses provocaron inundaciones en los campamentos y tiendas de campaña de toda la Franja de Gaza, afectando las pertenencias de los civiles. Por otro lado, los pescadores intentan retomar sus actividades a pesar de los escasos recursos y del temor a las restricciones de Israel sobre los barcos gazatíes, cuyos tripulantes se arriesgan a ser arrestados o atacados.
