Una estatua de Donald Trump y Jeffrey Epstein, tomados de la mano con la inscripción “mejores amigos por siempre”, reapareció en Washington, coincidiendo con la divulgación de correos de Epstein que mencionan al mandatario. En el Congreso estadounidense, la demócrata Adelita Grijalva se convierte en el voto clave para abrir un debate sobre la publicación de miles de documentos relacionados con el delincuente sexual, un proceso resistido por ciertos sectores y que podría marcar un nuevo capítulo en la polémica.
