El amanecer en Kiev reveló la magnitud de los ataques rusos del 14 de noviembre de 2025: edificios dañados, ventanas destrozadas y residentes conmocionados tras una noche de bombardeos con drones. Todos los distritos de la capital fueron golpeados, dejando muertos y decenas de heridos. El presidente ucraniano Volodímir Zelenski calificó la operación como “malvada” y denunció ataques también en Járkiv y Odesa. Rusia, por su parte, afirmó haber derribado 216 drones ucranianos. La guerra se acerca a su cuarto año sin señales de paz.
